miércoles, 20 de enero de 2016

El caballo negro


Los mil y un rostros de Borís Sávinkov, terrorista y revolucionario, poeta y novelista, incrementan de manera artificial su calidad como autor. Aunque logró en obras como El caballo negro plasmar con gran viveza episodios apasionantes de la historia rusa y crear novelas de guerra y aventuras, la pulsión de la escritura de Sávinkov refleja más su electrizante personalidad y trayectoria vital que la voz de un escritor único de la literatura de Rusia. 

Gracias a las palabras de seres tan dispares como Picasso, Somerset Maugham -quien, como repite Impedimenta, afirmó que Sávinkov era el hombre más extraordinario que había conocido-, Kuprín, Churchill o Anna Ajmátova -que encontró en él infinita ternura,- elaborar un retrato certero de Sávinkov es, como él mismo hubiera deseado, tarea prácticamente imposible.

Sávinkov no se conformó con convertirse en un idealista y luchar desde la teoría contra el zarismo y luego contra los bolcheviques. No podía entender su vida sin un absoluto y visceral compromiso.

En El caballo negro Sávinkov se sumerge en las caóticas filas del ejército verde, que se diferenciaba del ejército blanco por su falta de organización y por su apoyo en revueltas campesinas que criticaban por igual a los tiránicos terratenientes y a los sangrientos bolcheviques. Describe con especial acierto las contradicciones de sus miembros que habían cambiado de uno a otro bando llevados por la supervivencia. En sus páginas se perciba la frialdad, el hambre de una Rusia absolutamente salvaje.

Algunas de sus páginas recuerdan a Un hombre de nuestro tiempo, de Lérmontov, que también hablaba de ese hombre entregado por completo a los caminos y a la guerra. El caballo negro descansa sobre todo en los diálogos entre soldados que desconfían de su propio bando. Pero es cuando el protagonista llega a Moscú y reflexiona sobra la tragedia de Rusia, cuando observa con contradictoria nostalgia sus calles, el paso de los años, cuando Sávinkov logra sus mejores páginas.

Impedimenta incluye en esta edición el relato En prisión, tal vez la parte más profunda y valiosa de este libro que cuenta, casi de manera profética, sus últimos días de encarcelamiento. Recuerda tangencialmente a otra gran obra, El cero y el infinito, de Arthur Koestler. Sávinkov tuvo una muerte a la altura de su leyenda, ¿suicidio o asesinato a manos de la Checa?

El caballo negro, Borís Sávinkov
Traducción: Marta Rebón
Impedimenta, 2013


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