lunes, 30 de diciembre de 2013

Los estratos



¿Qué es ser hijo del Boom? Una denominación de origen irresponsable que promete mucho y que, como siempre, no garantiza apenas nada. Muchos de estos rebeldes herederos que quieren abjurar de sus impuestas influencias reclaman más atención y reconocimiento del que merecen.

El actual intercambio de títulos entre España y Latinoamérica solo demuestra que muchos polizones se cuelan en los viajes a ambos lados del charco. Son los padrinos y los titulares llamativos y engañosos los que expiden los pasaportes literarios.

Juan Cárdenas es indudablemente un alumno aventajado. Habla de una Colombia poco mágica, fantasiosamente real que se despoja poco a poco de Aracataca y el narcotráfico. Pero en la que perviven las fuentes de todos sus males históricos y actuales, los estratos. Sus insalvables distancias económicas, raciales e ideológicas. La asfixia del protagonista es la no-ficción de los colombianos. Con un pulso original y sorpresivo Cárdenas guía al extranjero y al nacional desmemoriado por un nuevo país que generosamente acoge tanto a las desgracias de grupo como a las individuales.

Pero qué sucede cuando los padrinos aplauden demasiado y no dejan juzgar por sí mismo a los paganos. Señalando una y otra vez el libro, casi arrojándolo.

El ahijado es guapo, lucido y hasta simpático. Pero, señores, ha dado tan solo unos pasos. Y mucho me temo que queriendo esprintar, Cárdenas ha tropezado. Ya lo dice la sabiduría popular, aquí o en Popayán: piano, piano, si va lontano.


Los estratos, Juan Cárdenas

Periférica, 2013

viernes, 13 de diciembre de 2013

Lo mejor de 2013


Uno de los muchos males de la sociedad contemporánea es su afán por clasificar todo y seleccionar de lo bueno, lo mejor y de lo peor, lo más nefasto. Parece ya no haber lugar para zonas grises ni puntos medios disfrazados de virtud. Y como criticar es humano, aquí os dejamos las lecturas favoritas de Sofía Castellanos de este 2013. Sabemos que nos dejamos muchos títulos pero prometemos hacer justicia, aunque sea tardía, a todos los que lo merezcan. 

Ha sido un año lleno de gratas sorpresas y, claro está, decepciones y varios enfados, que lejos de quitarnos las ganas, nos han impulsado a dar con más y mejores libros. Encaramos el próximo 2014 con la satisfacción de saber que nos queda por delante una infinita lista de lecturas que nunca lograremos completar. 


El plantador de tabaco, John Barth
Traducción: Eduardo Lago
Sexto Piso 


Donde dejé mi alma, Jérôme Ferrari
Traducción: Sara Martín
Demipage


Técnicas de iluminación, Eloy Tizón
Páginas de espuma


Martutene, Ramon Saizarbitoria 
Traducción: Madalen Saizarbitoria 
Bakanak


Soñé con elefantes, Ivica Djikić
Traducción: Maja Drnda y Christian Martí
Sajalín


Diez de diciembre, George Saunders
Traducción: Ben Clark
Ediciones Alfabia


Por el país del frío, Jàchym Topol
Traducción: Kepa Uharte
Lengua de Trapo


Historias del arcoiris, William T. Vollmann
Traducción: José Luis Amores 
Pálido Fuego


Promoción del 49, Don Carpenter
Traducción: Regina López Muñoz 
Gallo Nero


Karoo, Steve Tesich
Traducción: Javier Calvo 
Seix Barral 



Capital, John Lanchester
Traducción: Antonio-Prometeo Moya 
Anagrama



Las chicas de campo, Edna O'Brien
Traducción: Regina López Muñoz
Errata Naturae


Una autobiografía. Assata Shakur
Traducción: Ethel Odriozola y Carmen Valle 
Capitán Swing


Intento de escapada, Miguel Ángel Hernández
Anagrama


La banda que escribía torcido, Marc Weingarten
Traducción: Stephen Marchand Fernández 
Libros del K.O.


La chica de Nueva Inglaterra, Sherwood Anderson
Traducción: Jacques Simon
Nórdica 


Del color de la leche, Nell Leyshon
Traducción: Mariano Peyrou
Sexto Piso 



Un paraíso inalcanzable, John Mortimer 
Traducción: Magdalena Palmer 
Libros del Asteroide 


Mi vida querida, Alice Munro 
Traducción: Eugenia Vázquez Nacarino
Lumen


La sal, Jean-Baptiste Del Amo
Traducción: Lydia Vázquez Jiménez
Cabaret Voltaire


El anarquista que se llamaba como yo, Pablo Martín Sánchez 
Acantilado



Self-Portraits, Vivian Maier
powerHouse Books


La novia de Aquiles, Alki Zei
Traducción: Coralia Pose y Pedro Guil 
Ediciones del Oriente y del Mediterráneo, 2013




*La fotografía de cabecera es de André Kertész, también conocido como el fotógrafo de los lectores. 
A Cubierta quiere recomendar su libro "On Reading".

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Anagrama 2013 - Luisgé Martín y Miguel Ángel Hernández




Los titulares de los culturales no se cansan de garantizar la eternidad a las jóvenes promesas. Y ellos, claro está, confían en esos vaticinios, y cuando es la misma industria quien los barre del panorama editorial, es demasiado tarde para reconocer que no son tan revolucionarios, tan especiales. 

Las canteras futbolísticas son gélidas fábricas de juguetes rotos. Pero los grandes grupos también abandonan a sus antaño cachorros que hipnotizados releen una y otra vez  descoloridos suplementos.

Anagrama dejó hace tiempo de ser un infalible oráculo de Delfos. Sonoros tropiezos pero también aciertos.

La mujer de sombra de Luisgé Martín quiso ser un Cincuenta sombras de Grey más salvaje e intelectual. Martín, al igual que Lars Von Trier, confunde el asco, la arcada con un admirado y reflexivo escándalo. Por mucho que insistan, la buena literatura no entiende de mojigatos.

En su última novela, La misma ciudad, Martín se despoja de los látigos y mordazas y transcribe los repetitivos tiempos de un cuarentón edulcorado. Los escritores que se dicen serios desdeñan las modas de vampiros y novelas históricas pero miran para otro lado cuando se habla de la repetición de las crisis económicas y de cumpleaños.

La misma ciudad es una novela vacía, fácil y que demuestra cierto desdén hacia la imaginación del lector. Éste es exigente y no necesita de giros irreales para sentir emoción. El menospreciado lector no merece esta perorata breve pero tediosa que repite tramas manidas y un lenguaje ramplón. 

Pero antes de firmar la enemistad con Anagrama me encontré con Intento de escapada. El señor Herralde parece haber querido compensar semejantes desmanes (véase Luisgé Martin o Marta Sanz) con la publicación de un libro serio, reflexivo y rompedor.

Miguel Ángel Hernández confía en la inteligencia del lector y le sumerge en una trama hipnótica y deliciosamente repulsiva. Es imposible terminar la lectura, cerrar el libro y sustituir de inmediato a Jacobo Montes en nuestra mente. Intento de escapada merece un compás de espera, tras el que pocas preguntas tendrán respuesta. Pero sí sabremos con certeza que es una novela distinta, una novela que merece la pena.  


La misma ciudad, Luisgé Martín
Anagrama, 2013

Intento de escapada, Miguel Ángel Hernández

Anagrama, 2013

lunes, 2 de diciembre de 2013

La forja de un rebelde



Madrid atesora sus verdades entre las ruinas de las corralas y en las sucias orillas del Manzanares. La ciudad no respira en las avenidas artificiales ni en los barrios inmaculados. Madrid aún recuerda a sus serenos, a sus lavanderas y a los taberneros que daban cobijo a tertulianos y confabuladores.

Los primeros pasos por Lavapiés del niño Arturo dejan una imborrable huella en las páginas de uno de los mejores libros de la literatura española. La abnegación de una madre, el cariño de un hombre viejo y sabio, la complicidad de un sacerdote, el amor que no entiende de sangre, el pueblo castellano, humilde y polvoriento. El futuro, si es que alguna vez hubo un futuro para ellos.

La delicadeza y la sensibilidad de Barea bordan el primer volumen de su autobiografía, uno de los más valiosos testimonios sobre la dureza de una ciudad cruel y desigual que aún hoy, a pesar de candidaturas olímpicas, letreros impronunciables y decoraciones asépticas, se niega a morir.  

El niño Arturo abandona el pantalón corto, el río y descubre que su destino, como buen hijo de lavandera, no se entrelazará jamás con sueños de riqueza. La ansiada igualdad solo se alcanza en las trincheras. Adiós a las porterías, a las interminables horas como gris empleado, bienvenidos el fusil y la picaresca. Marruecos fue su escuela como hombre y el despertar de su compromiso. Deja de ser Arturito y se convierte en Barea.

El último tomo es tal vez su testimonio más valioso: honesto, directo, y también  suicida. Exponer su verdad le costó no solo un exilio para huir de la ultraderecha. Barea fue de los pocos que habló de la desunión, del pillaje, de la traición a los ideales de la falsa izquierda. A pesar de las presiones y reproches, Arturo eligió el amor y su propia conciencia.

Atrás quedaba España, una segunda oportunidad le esperaba en Inglaterra. Pero al igual que Chaves Nogales, ese adiós a la patria sumiría su obra durante mucho tiempo en las tinieblas. La forja de un rebelde, la verdad máxima sobre la historia de un siglo trágico, es y será siempre el reflejo más fiel de nuestro pasado y el valioso testamento, literario y vital, de un español comprometido llamado Arturo Barea.


La forja de un rebelde, Arturo Barea
RBA, 2012




lunes, 25 de noviembre de 2013

Karoo



¿Quién es Karoo? O más bien, ¿quién no es Karoo?, ¿quién no tiene algo de él? Su soledad, su autoengaño, su búsqueda perpetua de la felicidad, las cuentas impagadas con el pasado, y la actuación en una función sobre una vida ideal –e irreal- para un único espectador, uno mismo.

Karoo no es Ignatius Rilley, demos gracias. Tampoco es Woody Allen en Manhattan. El paseo neoyorquino de Karoo es profundo y doloroso, y los escaparates que arrojan su derrotado reflejo, nos obligan a incluirnos en ese diseccionado retrato.

Nuestras carcajadas acompañan al bueno de Saul en esa fiesta elegante y patética de año nuevo de sus primeras páginas. Pero rápidamente, a medida que se arrancan las hojas del calendario, las carcajadas se tornan en sonrisas contenidas. Más tarde en estupor. Y al final, cuando a duras penas sobrevive Karoo, solo nos queda acostumbrarnos a una mueca gélida que nos impide reconciliarnos con la vida.

En su renacer Steve Tesich no se merecía esta cubierta desacertada e incómoda, esta viñeta de una mala novela gráfica. ¿Dónde está la mirada de Karoo? ¿Dónde está su historia? ¿Cómo se puede transmitir este puñetazo en el estómago, este golpe maestro que aturde nuestros reflejos y sacude nuestras neuronas?


Karoo, Steve Tesich
Seix Barral, 2013